Esta cómoda original de los años 50, restaurada artesanalmente, es una pieza de mobiliario con historia y funcionalidad. Fabricada en madera maciza, combina la calidez de la veta natural con una estética sobria y atemporal que se integra sin esfuerzo en interiores contemporáneos o clásicos.
La restauración ha sido realizada con criterio profesional y respeto por la identidad original del mueble: se ha trabajado para reforzar la estructura, preservar la textura original de la madera y realzar su presencia visual sin eliminar los signos propios de su uso anterior. El resultado es una pieza que mantiene su autenticidad y aporta carácter y profundidad visual a cualquier ambiente.
Sus cajones amplios y bien proporcionados ofrecen una solución de almacenamiento muy práctica para el día a día. Esta característica la hace ideal no solo como cómoda de dormitorio, sino también como mueble auxiliar en recibidores, salones o estancias amplias donde el diseño importa tanto como la funcionalidad.
El estilo de mediados del siglo XX, especialmente el de los años 50, es apreciado por su equilibrio entre líneas simples, materiales nobles y proporciones pensadas para el uso diario. Piezas como esta cómoda reflejan una época en la que la calidad de construcción y la durabilidad eran valores predominantes, algo que se percibe al interactuar con este mueble.
Además de su valor funcional, esta cómoda es un elemento decorativo con presencia. La calidez de la madera, la armonía de sus proporciones y el respeto por su estética original la convierten en una pieza que enriquece visualmente cualquier espacio. Integra pasado y presente con naturalidad, proporcionando un punto focal en dormitorios, salas de estar o zonas de transición dentro de tu hogar.
Esta pieza es ideal para quienes valoran muebles con historia, carácter y uso real, así como para decoradores y coleccionistas que buscan integrar objetos con narrativa y autenticidad en sus proyectos.




































