La artesa de corcho del siglo XIX restaurada que presentamos es una pieza histórica única, recuperada con criterios artesanales y sensibilidad estética. Original de finales del siglo XIX, esta artesa fue recuperada preservando la pátina natural y las texturas propias del tiempo, elementos que convierten cada surco y variación de color en testigos de su vida útil anterior.
Tradicionalmente, una artesa es un recipiente de uso rural —frecuente en entornos domésticos y agropecuarios— utilizado en labores como amasar, recoger y manipular productos o incluso preparaciones culinarias clásicas; su forma rectangular con base ancha y bordes ascendentes facilita el trabajo manual.
Esta versión en corcho vegetal aporta una cualidad especialmente atractiva: el material ofrece una textura cálida, ligera y orgánica, remanentes de un oficio y un modo de vida profundamente ligados a los medios rurales europeos. Además, el corcho como material es natural, renovable y evocador de prácticas tradicionales que respetan el carácter de las materias primas.
Nuestra restauración ha sido meticulosa y respetuosa: los tratamientos han intervenido únicamente donde era necesario para garantizar estabilidad estructural, a la vez que se conserva la esencia original de la pieza. El resultado es una obra que dialoga con espacios contemporáneos y clásicos, ideal como centro de mesa o como elemento de punto focal en interiores serenos, con una estética que remite al movimiento wabi-sabi, donde lo natural y lo imperfecto conviven en equilibrio.
Cada artesa es irrepetible: más allá de su valor decorativo, es un objeto con historia que aporta profundidad emocional y autenticidad material a cualquier ambiente.






























