Este cesto de castaño trenzado del siglo XIX es una pieza original de cestería tradicional, realizada íntegramente a mano siguiendo técnicas artesanales transmitidas durante generaciones. Procedente del ámbito rural, su fabricación se sitúa entre mediados y finales del siglo XIX, en un contexto donde estos cestos formaban parte esencial de la vida doméstica y agrícola.
El castaño es una de las maderas más valoradas en la cestería tradicional por su flexibilidad, resistencia natural y durabilidad. En esta pieza, las varas han sido trabajadas mediante un entramado robusto y regular, que evidencia un conocimiento profundo del material y una ejecución cuidada, pensada para soportar peso y uso continuado.
La estructura del cesto se conserva íntegra y estable, manteniendo su pátina original, con variaciones de tono, huellas del tiempo y desgaste honesto que certifican su autenticidad. No presenta restauraciones invasivas ni alteraciones modernas, lo que refuerza su valor como objeto histórico genuino.
Más allá de su función original, hoy se presenta como un elemento decorativo de gran fuerza estética, perfecto para interiores que buscan incorporar piezas con historia: espacios de estilo rústico, mediterráneo, wabi-sabi o decoraciones contemporáneas que valoran lo artesanal y lo imperfecto. Puede utilizarse como contenedor noble, pieza escultórica o elemento focal en estanterías, suelos o mesas auxiliares.
Cada cesto de estas características es irrepetible. Su valor reside no solo en la materia y la técnica, sino en el relato que encierra: una forma de vida ligada al territorio, al trabajo manual y al aprovechamiento consciente de los recursos naturales.




























