Este conjunto de tres botellas de cristal tallado reúne piezas de carácter vintage, diferentes entre sí pero armónicamente relacionadas, creando una composición elegante y atemporal. Cada botella presenta un diseño propio —desde formas orgánicas y suaves hasta líneas geométricas y tallas profundas— que refleja la riqueza estética del cristal trabajado con esmero.
El cristal, transparente y luminoso, juega con la luz y las texturas, aportando profundidad visual y sofisticación. Los tapones originales, perfectamente proporcionados, completan cada pieza, reforzando su uso tanto funcional como decorativo. Este tipo de botellas eran habituales en aparadores, bares domésticos y salones de mediados del siglo XX, donde el ritual y la presentación tenían un valor especial.
Vendidas en conjunto, estas botellas funcionan como un único elemento decorativo de gran impacto, ideal para interiorismo, hostelería, bodegas, vitrinas o estilismos de fotografía. Un lote singular para quienes buscan objetos de cristal antiguos, con presencia, elegancia y capacidad de transformar un espacio con discreción y autenticidad.


























